domingo, 18 de mayo de 2014

cielosblancos

Yo creo que la misantropía esta menospreciada, no saben apreciar lo sublime de la soledad, de escuchar un álbum con una taza humeante de  te y envuelto en un plumón. No saben lo que se pierden, y solo por eso les quiero enseñar cómo ser un ser-sensible, y adoptar la melancolía como estilo.
 Para ser un ser-sensible debe usted despertarse a las 6 de la mañana y quedarse media hora observando el mundo dibujado en el patrón de una mota de polvo, mientras piensa en otoños naranjas, barbas y lunares. Prenda una vela con esencia de vainilla coco y almendra, y proceda a tomar un baño de inmersión con burbujas, y, de no ser posible disfrute su estancia bajo la ducha caliente, afloje el cuello, abrácese fuerte y enjabónese con las manos. . Luego del baño, deberá mirarse al espejo desnudo y repetir la palabra “ser-sensible” cinco veces mirándose los ojos, estaría bastante bien si de fondo suena, por ejemplo, Belle and Sebastian. Si aquí deja caer una lágrima, mejor.
No se confunda, no es tristeza, y cuídese de no desarrollar ese sentimiento, podría ser nocivo, mantenga siempre una melancolía con colores pastel y gusto a mascarpone.
Lea (siempre utilizando anteojos) cualquier libro que no esté considerado best-seller, o mejor, cualquier libro que encuentre significativo para usted, no importa si es un cuento infantil, una novela feminista antiimperialista o una tesis sobre tiempo/espacio. Léalo con un lápiz en la mano, subrayando todo lo que le parezca apropiado, encontrándose en letras de otros y desvirtuando el libro a su favor, de verdad, a nadie más que a usted le importa.
Prepárese un te cada vez que quiera, y juegue a encontrarle formas al humo mientras espera que se enfría. Elija sabores que le abriguen el alma, disfrute comprándolos y buscando combinaciones que le endulcen el paladar.
Si, de repente, cuando asoma a la ventana es un día de cielo blanco y frío, sabrá que el universo va paralelo a su alma, o si caen un par de gotas de lluvia puede aprovechar  para llorar un poco porque así, el universo y usted van en una misma dirección. Cuando llore mientras llueve, intente dibujarse en la imagen de película. En la película llora de emoción bajo la lluvia, porque siente que ahora está entendiendo cosas de la vida que antes no sabía. Y ahora crease que de verdad está pasando, y es usted cada vez más grande más sensible y más humano.
Si encuentra por ahí otro ser-sensible y deciden empezar a compartir su tiempo juntos, asegúrese que aprendan a compartir silencios y miradas, a ir con la menor cantidad de ropa posible para tener el alma liviana. Se aconseja que los momentos de amor entre ambos no duren menos de 3 horas y se den por la madrugada o al amanecer. Y durante el resto del tiempo, aprendan a acompañarse estratégicamente sin intervenir en la soledad del otro, sin alterar su sensibilidad. De lo contrario, puede que usted tenga la sensación de que le faltó “algo”, que no sabe qué es (si esto llegara a ocurrir, no intente buscar ese “algo”, no lo encontrará jamás y conocerá la frustración sentimiento poco aconsejable); o podrá desarrollar esa toxica emoción que llaman egoísmo y pertenencia (no intente encarcelar otro ser-sensible, estaría manchando con lo terrenal algo puro y ensuciando su estado de ánimo al divino botón).
De vez en cuando abrácelo tan fuerte, que va a pensar que se está despidiendo, pero no. Va a ser todo lo contrario. De vez en cuando abrácelo tan fuerte que vuelva a encontrarlo, que redescubra el espacio entre su hombro y su cuello, y embriáguese de su perfume, y recórralo de nuevo como si nunca lo hubiese visto.
Para ser un ser-sensible hace falta que consuma mucho líquido y que se anime a soltar un par de lágrimas. Cuando este contento llore, cuando este triste también llore. Llore sobre todo de impotencia, o llore porque le parece injusto. Llore si le dicen algo feo y cuando le digan algo lindo, llore. Llore por las cosas feas de los días anteriores y por las cosas lindas derrame lágrimas más gordas, pero menos saladas. No se olvide de llorar cuando lo crea necesario, y así con los ojos cristalinos y limpitos mire el mundo y estalle en una carcajada hasta que se le llenen los ojos de lágrimas.
Las palabras más apropiadas para un ser-sensible son: analógico, mágico, blanco, negro, luz, sombra, pureza y camino. No se abuse: utilícelas sólo cuando sienta que son necesarias e irremplazables.

Por último, intente dormirse llorando. Puede usted hacerlo pensando en cosas nostálgicas y/o melancólicas. Pincharse el brazo, o pegarse la rodilla contra una pared. Y que después de ese llanto, venga una sonrisa limpita, habiendo sacado todo lo que molesto su ser-sensible durante el día se puede dormir en paz. 





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