viernes, 16 de mayo de 2014

elultimoescudo

No pretendas saber que pasa acá dentro, no te invite a que conozcas mi cabeza, no pretendas conocerme más allá de lo que planeo mostrarte. Mirá, pega la oreja, como si quisieras escuchar a través de una puerta. ¿Ves que no suena?, no vas a escuchar el bombardeo constante de ideas/contra idea/contra contra idea que me sacude, y vas a tener que conformarte con que ese es un escudo insalvable, el único, porque no se ponerlo en palabras. Porque no puedo ponerlo en palabras.
¿Quién viene a llenar y recoger esos espacios vacíos? ¿Qué se dice cuando no se dice? Quien no nombra, no aprisiona, no categoriza, deja abierto al ser, la cosa termina matando a la cosa porque pierde, en el intento de encontrarle un lugar en una tipología, su singularidad, no la recortes, no digas esas palabras, no duelas, no todavía. 
Me pedís que trate de explicar  un sentir, queres saber que pasa por mi cabeza. No desconciertes el final del camino. Escucha  con la mirada o pega la vuelta. Dale rienda suelta a lo que quieras pensar, porque de todas maneras es más real que lo que sea que pueda contarte.  Porque no aprendí a apresar cantidades de energías con palabras, y a la vez ¿Cómo cruzar de una palabra a otra? ¿Cómo no caer en el charco de agua que hay entre tanta palabra junta?
No soy mala, no se ser de otra manera. No te voy a abrir mi cabeza, no te voy a contar que me pasa, te voy a regalar una sonrisa, los dedos llenos de caramelos, una invitación a colgarte en mis pestañas, si queres, pero no pretendas pasar una barrera que no está en negociación.
Y de repente, como todo lo que corresponde a mí ser... me voy a levantar e irme. Pensalo en mas allá, pensalo libre, pensalo esencia pura. Déjalo (me) ser, fluido, así lo leo, me olvido del entorno, me olvido que existe el tiempo, ¿existe? se deforma, se elastiza, se hace tan eterno como breve.
no me mires, no de esa manera. No me hagas más preguntas, no quieras imaginar más respuestas, después de todo, yo no existo, es tu cabeza la que me construye, tu filtro lo que me estructura, y ese es tu real.  Lo real que se escapa, no queda apresado en palabras que no sirven para comunicar. Así como vos no existís, no sos real ante el mundo como en mi vida, son seres diferentes.

Necesito que me dejes este derecho a duda, derecho a incógnito, permiso de ideal. Esto soy, en esto creo, déjame mantener mis escudos y mis ruinas escondidas. Yo también quiero saber si te puedo sentir concreto en cada rincón de mí ser. Quiero entender tus pensamientos, tu sentir…pero a la vez necesito que  seas ese secreto, esa duda imposible de descubrir que me lleva a un frenesí difícil de detener, que me invita a redescubrirte cada día y te hace tan único e inigualable para mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario