No pretendas saber
que pasa acá dentro, no te invite a que conozcas mi cabeza, no pretendas
conocerme más allá de lo que planeo mostrarte. Mirá, pega la oreja, como si
quisieras escuchar a través de una puerta. ¿Ves que no suena?, no vas a
escuchar el bombardeo constante de ideas/contra idea/contra contra idea que me
sacude, y vas a tener que conformarte con que ese es un escudo insalvable, el
único, porque no se ponerlo en palabras. Porque no puedo ponerlo en palabras.
¿Quién viene a
llenar y recoger esos espacios vacíos? ¿Qué se dice cuando no se dice? Quien no
nombra, no aprisiona, no categoriza, deja abierto al ser, la cosa termina
matando a la cosa porque pierde, en el intento de encontrarle un lugar en una
tipología, su singularidad, no la recortes, no digas esas palabras, no duelas,
no todavía.
Me pedís que
trate de explicar un sentir, queres
saber que pasa por mi cabeza. No desconciertes el final del camino.
Escucha con la mirada o pega la vuelta.
Dale rienda suelta a lo que quieras pensar, porque de todas maneras es más real
que lo que sea que pueda contarte. Porque
no aprendí a apresar cantidades de energías con palabras, y a la vez ¿Cómo
cruzar de una palabra a otra? ¿Cómo no caer en el charco de agua que hay entre
tanta palabra junta?
No soy mala, no se
ser de otra manera. No te voy a abrir mi cabeza, no te voy a contar que me
pasa, te voy a regalar una sonrisa, los dedos llenos de caramelos, una invitación
a colgarte en mis pestañas, si queres, pero no pretendas pasar una barrera que
no está en negociación.
Y de repente, como
todo lo que corresponde a mí ser... me voy a levantar e irme. Pensalo en mas allá,
pensalo libre, pensalo esencia pura. Déjalo (me) ser, fluido, así lo leo, me
olvido del entorno, me olvido que existe el tiempo, ¿existe? se deforma, se
elastiza, se hace tan eterno como breve.
no me mires, no
de esa manera. No me hagas más preguntas, no quieras imaginar más respuestas,
después de todo, yo no existo, es tu cabeza la que me construye, tu filtro lo
que me estructura, y ese es tu real. Lo
real que se escapa, no queda apresado en palabras que no sirven para comunicar.
Así como vos no existís, no sos real ante el mundo como en mi vida, son seres
diferentes.
Necesito que me
dejes este derecho a duda, derecho a incógnito, permiso de ideal. Esto soy, en
esto creo, déjame mantener mis escudos y mis ruinas escondidas. Yo también quiero
saber si te puedo sentir concreto en cada rincón de mí ser. Quiero entender tus
pensamientos, tu sentir…pero a la vez necesito que seas ese secreto, esa duda imposible de
descubrir que me lleva a un frenesí difícil de detener, que me invita a
redescubrirte cada día y te hace tan único e inigualable para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario