Es que aveces, la mayoría del tiempo, no parecemos de este
mundo, y vemos/somos universo, no crees? Que estamos como por afuera de todo,
pero ahí intrincados, siendo parte de algo tan vasto que nos conmueve. Y aveces
yo estoy tan Saturno, y vos… estás demasiado
Luna… Sí, ya sé, ya sé, pero no ves que tengo muchas, muchísimas lunas, que
forman anillos, que me rodean… pero vos sos la única que me preocupa, y busco
entender, pero aunque rebusque en tu agujero negro, ese que tenes a la altura
del pupo, a ver si encuentro en esa otra dimensión eso que no entiendo, ese
sentido que me falta… y estas tan luna ahí orbitando, demasiado Luna, demasiado
sola y distante, demasiado blanca, demasiado sonriente… y en tu interior, no sé
qué hay. En el mío, no hay nada, solo hidrógeno, helio, y ahora una duda, por
tu luz ajena que es todo un misterio. Porque cuando vos sos luna y yo Saturno,
quiero acercarme a vos y…
Y mientras, me lees un horóscopo, en el que de repente me
decís que tu ascendente está entrando a Saturno, y que con el alivio de Saturno
bajas las contracturas, fortaleces los pies y enderezas las ideas; y entre
ataques de risa me decís vos sos mi Saturno, y yo…